lunes, 21 de septiembre de 2009

Semana 1: Entrenamiento para 42km de Caracas

Lunes: Pues, arranca el plan. Vamos a ver cómo sale el asunto. Hoy = Descanso. No sé de qué descanso tanto, pero igual no desperdicio la oportunidad para reencontrarme con viejos amigos que ahora, supuestamente, son enemigos (la tele, las birritas, el buen vino, el chocolate oscuro, etc.).



(¿8 madeleines? Ya con una tengo las manos full.)

Martes: A correr. Calentamiento de 10 minutos y luego 5 repeticiones de 1 kilómetro a paso de 10 km con 400 m de recuperación. No estuvo tan mal el asunto, pero siento que estoy haciendo trampa con los ritmos; están un poco cómodos para las series. Voy a esperar un par de semanas, evaluar cómo reacciono y veo si los ajusto. De vuelta al gimnasio para hacer lo que llaman adaptación anatómica, pero me siento más bien desadaptado y anti-anatómico. Insisto, los corredores somos extraterrestres en el gym y, para colmo, no me cambié de zapatos y llené todo el sitio de tierra. Me miran como bicho raro. Hay que analizar si vale la pena hacer las sesiones de fortalecimiento el mismo día que corremos. Me inclino a pensar que sí, ya que en los días intermedios (miércoles y viernes) quiero recuperarme bien para rendir en las sesiones del Plan F.I.R.S.T. para los 42km.


Miércoles: ¿A quién engaño diciendo que los ritmos de ayer fueron "cómodos"? Salgo en la gorda, pero totalmente de paseo. Sólo aprieto el paso un poco cuando unos chamitos en El Hatillo en bicicletas de cross casi me pasan. Tengo ganas de rodar en tierra. Parece que sí está abierto el circuito de montañeras de San Luis. La semana que viene como que me paso por esos lares.


(Recuerdo de Ginebra)

Jueves: 1,5 km de calentamiento, después 7 kilómetros a un paso de 10 segundos/km por debajo del paso de media maratón y, finalmente, otros 1,5 kilomentos de enfriamiento. Buenas sensaciones, salvo por los últimos dos kilómetros, que se me hacen interminables y bajo inevitablemente el paso. De todas formas, el promedio me da unos 5 segundos por kilómetro menos que el ritmo planteado; debe ser que arranqué muy rápido.


Viernes: Me acosté tarde poniéndome al día con el trabajo. Me despierto y digo que sacaré la bici al mediodía. Llega la noche y el único ejercicio que he hecho ha sido el de los dedos con el teclado. Creo que, por primera vez en mucho tiempo, se me olvidó entrenar. No es hasta que llega Mayde en la noche que me doy cuenta. Ni modo. Todavía no debe ser tan importante perderme uno que otro entreno, pienso. También pienso en comprarme un pote de Nutella, pero para mí solo. Me extraña porque no suelo ser egoista, aunque sí glotón. Es triste que lo que me frene es lo caro que está la Nutella y no el hecho de que soy "atleta".


(Est-ce que La Guaira est loin d'ici?)


Sábado: Vamos a sustituir el largo del plan de hoy con una carrera suave por montaña mejor. Nos fuimos con Jesús Hulett a hacer la primera parte del recorrido de la carrera Hebraica. Es bueno revivir los momentos y compartir las experiencias del Mont Blanc y oir una opinión distinta. Cortamos un poco la parte final del recorrido, pero no los cuentos. Por ahí vendrá la esperada crónica de su carrera en su blog. En la noche, hicimos nuestra propia versión de la ruta del vino con amigos. ¡Tocará sudar el alcohol mañana en la bici!


Domingo: ¡Tierrita! Salimos un grupito a rodar por ahí. ¡Cómo me hacía falta! Mayde no rodaba en tierra desde febrero de 2008, cuando hizo su última carrera en mountain bike. Yo no ensuciaba los cauchos desde aquel episodio en agosto del año pasado cuando me atropellaron al día siguiente de una válida de MTB. Disfrutamos enormemente el paseíto y es alentador que no hemos perdido las condiciones por completo, aunque si nos pusiéramos a competir ahorita en MTB posiblemente pasaríamos trabajo. Sigo pensando en la Nutella. Afortunadamente, nos tomamos unas cervezitas y me distraigo un poco.

(For those about to rock, we salute you!)

Lunes, nuevamente: Ojalá llegue el fin de semana pronto para agarrar tierrita con la montañera un rato otra vez. Lo haría hoy pero me duelen las posaderas, tal cual como un principiante. Hoy es día de actualización del blog, pero estoy disperso. Mejor no lo hago; no tengo ni la menor idea sobre qué voy a escribir.

Félix

3 comentarios:

Maria Luisa dijo...

como siempre...que buenos todooss tus cuentos..tanto los de entrenamiento como los del recreo y los culposos..la nutella!!! un beso grannde para los dos y como siempre otra vez...mi admiración!!!

Luis Pinto dijo...

Tú con una botella de Cacique, Mayde con un paquete de pastelitos, tú escribiendo de vinos, birritas, chocolate, Nutella por dios. Que viene ahora?...interesante el cariz que va tomando el blog. Que vivan los placeres de la vida je je je.

Hebraica? este...mmm...Salud!

Félix dijo...

Luisita: Ya sabes. La invitación sigue en pie. No te imaginas la envidia que me da que vas a Gran Canaria. Me quedan buenos recuerdos de la isla. Saludos a los panas Max y Alex.

Luis: ¿Qué tal si te propongo Hebraica pero con sus repectivas birras al final? Por lo menos 1 por cada 30 minutos de tiempo en carrera, je je. Mayde no tenía pastelitos; son sus tocallas "madeleines"...¡y 8! Sea para las birritas o para aquello de correr, vamos a ponernos de acuerdo un día de estos.