miércoles, 11 de marzo de 2009

TransGranCanaria Sur-Norte, 92 km

Finalmente llegaba el momento de la carrera. Para esto entrenamos tanto y para esto viajamos hacia estos lares. Una gran sensación de tranquilidad, hasta de alivio, en los minutos antes de partir.

Ahí estábamos, Mayde, Jesús, Isidro y yo -venezolanos todos, salvo por Isidro quien es local-poniéndonos bolsas plásticas sobre los pies para poder lidiar con los primeros 5 ó 6 kilómetros sobre la arena. Eran las 0:00 horas del sábado. Jesús iba a encarar la versión más larga de la prueba; Isidro pasaba de la Media Trans (la cual ganó el año pasado) a la Sur-Norte; y Mayde y yo correríamos juntos esa también en lo que sería nuestro primer ultratrail.




En el boulevard cercano al área de carrera, un imitador canario de Elvis Presley cantaba (video), mientras varios comían y bebían sin prestar mucha atención a la pila de locos que iban a tomar parte en la carrera.


( Elvis ibérico en la Playa del Inglés)


Se da la partida e inmediatamente se ve el mar de luces tanto rojas como blancas corriendo por la orilla de la playa, buscando una luz aún mayor que se aprecia a la distancia: la del faro de Maspalomas.

Todos optaban por correr sobre la arena más compacta cerca de la orilla, pero al mismo tiempo evitar que se mojaran los zapatos tan temprano en la carrera.

Culminamos esta sección, nos quitamos las bolsas y seguimos corriendo. Ese era el plan: correr todo lo plano y las bajadas y montar un ritmo constante en las subidas. Sin embargo, nos desconcertó un poco el hecho de que ya había gente caminando y que pasábamos a muchísimos con ese trote lento pero constante que siempre mantenemos.

En Venezuela es muy común para mí encontrarme cerca del lote trasero del pelotón al inicio de una carrera y si acaso llego a pasar gente es cuando la carrera está bastante avanzada. Nos intimidaba un poco también el hecho de que la gran mayoría de los competidores tenía un aspecto físico súper atlético. Me atrevo a decir que nuestra composición física tiene más en común con la de los más asiduos comensales de aquel bar-restaurán donde homenajeaban a "The King", frente al área de partida.

Atravesamos la “charca” y nos adentramos en el monte, o mejor dicho, los barrancos. Al poco tiempo nos vimos obligados a usar los bastones. En nuestra lectura del perfil de la prueba, habíamos catalogado los primeros 21km como rápidos, pero nos encontramos con unos 6 a 7 km de puras piedras resbalosas sobre las que difícilmente se podía correr. De hecho, con la agravante de la nocturnidad, era muy fácil dejar un tobillo ahí mismito.

Comenzó la subida y se veía una hilera de luces por la montaña, una imagen inolvidable. Pasamos la represa de Ayagaüres en buen tiempo, todavía con la duda si habíamos salido muy rápido. Como novatos en este tipo de pruebas, eran muchísimas las incertidumbres.

El camino hacia el pueblo de Tunte fue muy entretenido. Ya era más de montaña la carrera y el ascenso era constante. Subimos a buen ritmo, ya conscientes de que no tendríamos problemas con la primera puerta de cierre.

Una vez en Tunte, como a eso de las 6am, nos cruzamos con Jesús (www.cuentosdecarreras.blogspot.com), él haría y culminaría el durísimo recorrido de 123 km. Hacía bastante frío y cometí el error de colocar los guantes sobre un charco mientras aprovechaba del avitullamiento. Con las manos congeladas, cargamos y nos fuimos rápidamente de ahí. Mayde cubrió este punto a la perfección, como si fuera la zona de transición de un triatlón.


Nos agarró el amanecer en el Camino de la Plata, vimos a la distancia el simbólico Roque Nublo y atravesamos alguito de hielo y escarcha rumbo a la cima. La subida hacia el Pico de Las Nieves, seguida por el breve pero rudo descenso al PC, fue espectacular.


(Pa' lante es pa' llá)
En el avituallamiento, vimos a los dos punteros de la carrera larga, la de 123km. Justo ahí cambió el liderato de la carrera de forma definitiva. Arnaú paró para hidratarse y comer algo y Adolfo Aguiló que iba detrás siguió de largo y finalmente venció por apenas 5 minutos.

Salimos hacia Teror, todavía con muy buen paso. Era ya el medio día y conforme bajábamos incrementaba el calor. La entrada a este otro punto fue bien pintoresca dado que cruzabas el pueblo hasta llegar a la plaza principal. Repetimos los pasos anteriores: comimos, bebimos y cargamos más municiones. Algo desorientados, preguntamos por dónde seguía el asunto y nos llevó de la mano a ambos, literalmente, Guacimara Martín, una local que ha ganado dos veces esta prueba y que no fue de la partida este año puesto que iba a competir en Argentina en semanas próximas.


(Foto cortesía de Aáron: www.bichillorunner.blogspot.com )

Me sentía un poco cansado, pero seguíamos a buen paso, con Mayde a la delantera. Pasamos la Finca de Osorio, un lugar hermoso en medio de la montaña. Comenzamos el descenso, a veces en tierra y otras en asfalto. En un cruce importante, un supuesto anotador le dice a Mayde que iba de segunda, cosa que confirmamos luego que no era cierto.

No sé si fue efecto del cansancio o de una especie de conformismo, pero comencé a arriesgar menos en los descensos y tomar recesos para caminar con mayor frecuencia. Me sentía complacido de que íbamos a terminar y muy por encima de todas nuestras expectativas. En Caracas, al contarle a conocidos nuestros planes, recibíamos generalmente mucho apoyo, pero en ciertos casos percibíamos un tono condescendiente de parte de algunos. Lo cierto es que los que nos conocen bien saben que, aunque no las tenemos del todo con nosotros morfológicamente, somos tercos, bien tercos. Esa terquedad es sumamente valiosa en carreras de este estilo.

No pasábamos a nadie ni nadie, salvo por los de la carrera de 45km quienes salieron desde lo que fue el km 48 para nosotros, nos pasaba. Creo que aquí perdí un poco la concentración; faltaban sólo unas cuantas horas y no sentía ninguna molestia física significativa, pero simplemente no quería ir más rápido. De hecho, Mayde iba unos cuantos metros adelante.

En algún momento, me llegué a sentir molesto porque creía que ella me estaba presionando innecesariamente y le dije en un tono poco amigable que siguiera sola. Resulta que fue justamente dentro de un túnel y el eco y la acústica resonante del lugar me hicieron darme cuenta de cuan absurda era mi actitud. Me hidraté un poquito mejor y comí algo. Santa solución.

Sabíamos que los últimos 4km eran principalmente en bajada. Queríamos llegar corriendo y así lo hicimos. Cruzamos la meta juntos y con un buen ritmo.



En definitiva, quedamos en los puestos 50 y 51 de la general y Mayde fue la cuarta mujer de la Sur-Norte en cruzar la línea de llegada, como mencioné en una entrada previa.


Nos fuimos encantados de la carrera, la isla y su gente. Con mucho aprecio por los canarios, quienes repetidas veces hablaban de Venezuela como la octava isla, resaltaban el importante nexo con nuestro país y expresaban su tristeza y disgusto por la situación actual del mismo.


Es ahora que finalmente damos el primer gran paso hacia el Ultra Trail du Mont Blanc de 2010. Con nuestros dos puntos, sustentados por el diploma de “finisher” de la TransGranCanaria Sur-Norte, luego de comernos un buen fideuá acompañado por un par de cervezas, nos preguntábamos: “¿Y ahora qué?”

- Yo quiero volver el año que viene. Quiero hacer la larga.

Han transcurrido ya varios días de desconexión total, de cero entrenamiento, con visitas a París y Barcelona y ratos agradables con familia y amigos. Sigue en pie la pregunta. Sabemos que todavía nos faltan 2 puntos más para optar por la inscripción en UTMB de 2010 y que habrá que buscarlos preferiblemente en Europa nuevamente, a finales de agosto o inicios de septiembre (¡Se oyen sugerencias!).



Algo claro queda de todo esto. El año que viene haremos todo lo posible para estar en la Playa del Inglés, Anexo 2, en la partida nuevamente, colocándonos las bolsas sobre los pies, calculando el tiempo de ascenso al Pico de Las Nieves y pensando en lo interminable del descenso hacia La Puntilla.

Félix

7 comentarios:

Raúl Bellot dijo...

Así me gusta!!! con la idea clara de volver a estar, ya dentro de menos de un año en Playa del Inglés, jeje, y yo tengo también la idea clara de volver a estar allí, pero de corto!!.

Muy cierto lo que comentas Felix, en este tipo de carreras lo que a veces influye bastante en la perseverancia o lo terco que llegues a ser con el fin de intentar acabar la carrera y con buen tiempo!! Estoy contigo que un cuerpo atlético o fibroso no gana carreras, incluso yo llegué a adelantar a algún corredor de este tipo que literalmente no podía dar ni un paso por el "simple" hecho de subestimar a este tipo de carreras o a un tipo de corredores como yo, que poco pinta de cuerpo atlético tengo, jaja.

Yo aún tengo pendiente mi crónica de carrera, pero es que el día tiene 24 horas y necesita al menos 4 o 5 para dormir, jeje.

Un abrazo compañeros.

Félix dijo...

Gracias Raúl. Fue un gustazo conocerte.

Espero leer esa crónica y conocer tus impresiones sobre ese inesperado pero merecido podio.

¡A seguir pateando!

Félix

Frewuill dijo...

Felicitaciones una vez más! Y gracias por echar el cuento, pero espero que nos veamos y nos cuenten los trás cámara de la carrera!

Jesus Hulett dijo...

Felix, Mayde, me alegro por uds..coño que valor, le echaron bolas (y ovarios, jejeje), de verdad nuevamente felicitaciones por tan excelente logro, me alegra enormemente, estando ya hoy en Caracas que hayan terminado esa carrera y con tan buen tiempo.
UTMB® and CCC®: some additional places are available - The registration for the CCC®, which was to be closed in mid-February, will stay open long enough to fill these additional places..., alli esta mi sujerencia

Isidro García dijo...

Primero que nada MUCHAS FELICIDADES, para ti Félix y para Mayde, si algo he aprendido de ustedes es la seriedad, la constancia y la buena organización al preparar una carrera de este tipo, al conocer cómo habías preparado la prueba y lo mucho que conocían de ella, supe que acabarían sin problemas (recuerdas tus dudas con los puntos de corte). La crónica me a encantado, siempre es como volver a la carrera (tengo tantas imágenes de la misma todavía tan claras en la mente). Han hecho una gran carrera y me alegra muchísimo que estén pensando en volver a la isla, se les recibirá con los brazos abiertos. Seguiré vuestros nuevos objetivos por el blog y los viviré con vosotros. Un abrazo.

samy4 dijo...

Fue un placer conoceros,y espero que podais cumplir vuestro sueño de
poder ir a UTMB.En España podeis realizar alguna prueba para ganar los puntos,sino en Francia en agosto hay varias,y en septiembre tambien.
Ya estaremos en contacto.
salu2
agur

Carlos Jiménez dijo...

Felicitaciones, no sólo por terminar esa dura prueba, sino por disfrutarla! Me encantó su relato y me trajo recuerdos de los 100kms de Madrid que tuve la oportunidad de hacer en el 2004. Creo que este relato me despierta el gusanito del ultra que estaba escondido hace unos años. Abrazos, Carlos