domingo, 8 de febrero de 2009

Carrera de Montaña Hebraica, 24 km

Con esta prueba cerramos el ciclo de entrenamiento fuerte y entramos en el "taper". Es hora de recuperar, asimilar y, de ser posible, librarse de las molestias que hemos ido arrastrando durante la preparación para lo que será nuestro primer ultramaratón, la Transgrancanaria.

En los entrenos que habíamos hecho en la ruta, ya estaba claro que ibamos a hacer un buen tiempo. Y así fue para Mayde. Bajó 24 minutos y quedó cuarta en su durísima categoría.

En mi caso, cometí un gran error y pagué un alto precio.

En los entrenamientos me había percatado de que ya no requería consumir un alto volumen de calorías. Me bastaba con comer algo sólido cada hora y alguna tontería a los treinta minutos de cada hora. Además, me he acostumbrado a tomar un sorbo de cualquier bebida isotónica al minuto diez y al minuto cuarenta de cada hora. Así he entrenado y me ha funcionado. De hecho, salvo por una oportunidad aislada, no me he sentido exagerádamente mal durante los entrenos.

Esta semana comenzó con unos 16km el martes y la sesión de pesas de ese día. Al final de la tarde, tenía mucho dolor en el piramidal derecho. Opté por no correr el miércoles y montarme en el rodillo el jueves, total acababa de correr un 42km el sábado y había hecho un buen recorrido de montaña el domingo. Era más descanso del previsto para esta semana planificada como fuerte, pero ante la posibilidad de una nueva lesión, no me quedó otra.

Llega el fin de semana y optamos por hacer un recorrido corto el sábado, nada excesivo para poder rendir bien en la carrera el domingo. Hora y media en el Cortafuego, sin mucha novedad, transcurrió rápido aunque me sentí un poco pesado.

El domingo teníamos previsto correr juntos, Mayde y yo, y así arrancamos la Carrera Hebraica. En la subida, volví a sentir las piernas pesadas nuevamente, pero lo atribuí a estar frío. Para mantener el paso que llevabamos estaba exigiéndome un poco más de lo que hubiera querido, pero no me preocupaba mucho al inicio de la carrera. El estómago tampoco estaba muy receptivo.


Probé por primera vez con los PowerGel blasts, que son unas gomitas algo duras con mucho menor contenido calórico y electrolítico que las Cliff Shotblocks que usualmente consumimos. Si bien se recomienda evitar probar algo nuevo en carrera, ésta no era nuestro evento principal sino otra carrera de entrenamiento y nuestro objetivo era hacer un fondo de calidad.

No consumí otra cosa hasta la hora y media de carrera. Pasamos el primer punto de cierre con bastante holgura y pronto iniciaríamos la subida más fuerte. Aunque no había variado mucho el paso con respecto a los parciales que tenía previstos, había muchísimas partes que corrí en su totalidad entrenando pero en las que hoy tuve que caminar.

Unos cinco minutos adentrados en la subida, justo después del Puesto de Guardaparques abandonado, le dije a Mayde que siguiera por su cuenta ya que yo estaba bajando el paso poco a poco. Terminé esa subida 5 minutos después de ella, pero todavía dentro de los tiempos que teníamos estipulados. Sabía que la podría alcanzar en la bajada y el resto del recorrido si me aplicaba.

Sin embargo, al pasar el puesto de control, me ofrecieron agua. Me paré y devolví para beber un poco e inmediatamente se me contrayeron un poco los cuadriceps. Seguí, tratando de caminar un poco y trotar suave, pero empecé a toser y toser, como si fuera a vomitar. En efecto, intenté varias veces de vomitar pero no salía nada sólido. Me sentía algo descompensado.




Otro corredor me dijo que estaba pálido y gentilmente se ofreció a escoltarme nuevamente hasta el punto de control. Un poco mareado, le dije que iba a intentar seguir.

Luego de pasar la Piedra del Indio, comenzó un ataque de calambres con una magnitud que no había experimentado desde 2005, cuando todavía estaba descubriendo mi necesidad calórica en carreras. Primero fueron los cuadriceps; cuando me paré e intenté estirarlos se contrayeron los izquiotibiales y así sucesivamente. Me pasaron 8 personas en esos largos minutos en que no lograba avanzar por estar ocupado en el contorsionismo.

Llegué a la bajada hacia Paraíso, El Tanque y, finalmente, Estribo de Duarte. Esta es mi sección favorita de la ruta porque siempre he rendido en los descensos técnicos y hay muchos tramos en los que se puede agarrar un ritmo duro. Dejé de contar las veces que me vi obligado a parar para atender uno o varios calambres. Me comí casi todo lo que llevaba en el morral, aquello que no consumí en su debido momento, y hasta me tomé un Red Bull.

Cesaron los calambres por unos 15 minutos y logré agarrar a tres de los que se me habían ido. En la recta del tanque, nuevamente me vi obligado a caminar y, ocasionalmente, a parar.

En la bajada de Estribo de Duarte, logré descender controlado y a un ritmo decente. Me confié demasiado al tomar una ruta más técnica para tratar de salir de eso lo antes posible y, nuevamente, me dieron calambres sobre los calambres.

Finalmente, este trayecto que tenía previsto hacer en una hora o menos me tomó hora y media.

Terminé en 4:19. En mis cálculos, bastantes realistas y fundamentados en los entrenamientos, tenía previsto terminar entre 3:45 y 3:50.

Me queda la satisfacción de haber visto a mi amigo Jesús Hulett ubicarse de primero en su categoría por tercer año consecutivo. Pero, en especial, saber que Mayde, quien ha hecho todos los entrenamientos igual a mí, está a tono y cierra el ciclo en buen pie.

Por mi parte, tendré que planificar minusciosamente la estrategia de nutrición para la Trans., recuperarme anímicamente de este gran coñazo y aprender que una carrera por el monte, tenga la distancia que tenga, jamás puede ser subestimada.

Resumen:
Distancia 23,13 km, según el Garmin.
Desnivel +2.130/-2.114, según SportsTrack.
Tiempo 4:19:04, por más que duela.

Félix

4 comentarios:

Jesus Hulett dijo...

mi pana!,.. ¿que te puedo decir?,una vez lei por alli(en un libro que tengo y que preste a Joao) que el promedio de carreras que salen bien es de 3 cada 10. Animo, no me parece que lo hayas hecho tan mal, igual fueron 4h de entrenamiento para lo que verdaderamente estan enfocados.

Ramon Mena dijo...

Pa´lante Félix, de acuerdo a mis experiencias, llegar a la meta en esas condiciones es todo un milagro, así que siéntete bien por el hecho de haber podido cruzar la meta, estoy de acuerdo con Jesús, tómatelo con calma como si hubiese sido un entrenamientos de esos largos que estas haciendo, este es el momento preciso para ensayar y probar todo lo que quieras para hacer las debidas correcciones, así que borrón y cuenta nueva, no permitas que este resultado te distraiga …Saludos y éxitos....

Isidro García dijo...

Hola Félix, me ha gustado el relato de la carrera (aunque no tu sufrimiento) pero lo que comentan es verdad es el momento de probar cosas y aprender, pues la carrera objetivo es otra. Veo que controlas mucho lo que comes un cúando lo comes. Yo se de la importancia de esos puntos pero siempre he sido muy descuidado con esos temas (y más de una vez lo he pagado) que nada que ya queda menos para la Trans. Saludos.

Félix dijo...

Gracias por sus comentarios y palabras de ánimos, muchachos.

De verdad, esperaba al hacer esta carrera una confirmación de que había hecho un buen entrenamiento estos últimos meses.

El objetivo es otro. Sólo queda recuperar y confiar en que he entrenado adecuadamente y simplemente tuve un mal día y cometí una falla de planificación.

Saludos.